Ir al contenido principal

A CIELO ABIERTO

Al hablar como editor sobre un libro en el que he trabajado y diseñado desde la primera hasta la última página, corro el riesgo de ser parcial. No obstante, ateniéndome a lo leído y a las innumerables referencias del extraordinario estudio pormenorizado de Antonio Aguilar sobre cincuenta años de producción poética, se me antoja, más que crítica literaria, hablar de reinvindación de la poesía de Inés María Guzmán. 

La publicación de A cielo abierto supone no solo la culminación de cincuenta años de escritura, como acabo de mencionar, sino también reclamar la atención hacia una de las voces poéticas más coherentes y singulares de la lírica española contemporánea (en efecto, he dicho bien: lírica española contemporánea). La antología, que reúne poemas de trece libros y cuatro cuadernos junto a inéditos de distintas épocas, ofrece al lector una visión panorámica de la obra de Inés María Guzmán, desde sus inicios neorrománticos en los años setenta hasta la depuración expresiva de su producción más reciente, sobrevolando la tradición japonesa de haikus y senryus entretejidos en la urdimbre de su lírica. 

El eje de su poesía se articula en torno a la elegía: la pérdida del padre, los amigos desaparecidos, el amor roto o incluso la muerte de su amado, cómplice y fiel can se convierten en materia poética que trasciende lo personal para adquirir un alcance universal. Sin embargo, al mismo tiempo lo elegíaco convive con la celebración del deseo y la afirmación vital en una voz femenina que, lejos de someterse al canon ortodoxo, reclama el derecho a nombrar con naturalidad la pasión, la fe o el cuerpo.

Uno de los mayores logros de Inés María radica en la tensión entre la sencillez del lenguaje y la hondura de lo vivido. Su palabra parece directa, casi coloquial, pero no está exenta de ironía, de imágenes poderosas ni de hallazgos formales: desde el soneto clásico hasta el haiku, pasando por la prosa poética y el verso libre. Esa versatilidad, lejos de dispersar la obra, la dota de unidad, ya que lo que permanece es siempre la mirada: una conciencia alerta, capaz de interrogar la memoria y de iluminar la experiencia cotidiana con un resplandor trascendente.

A cielo abierto es, en definitiva, una antología necesaria. No solo porque rescata y ordena medio siglo de escritura, sino porque demuestra que la trayectoria de Inés María Guzmán es, al mismo tiempo, personal y colectiva: en su voz resuena la de tantas mujeres que, desde los años setenta hasta hoy, han luchado por conquistar la palabra, la libertad y el reconocimiento. Todavía merecería extenderme explícitamente en los entresijos de cada libro, la conectividad emocional que hay entre ellos..., pero correría el riesgo de aburrirles. Lo mejor es que tomen el libro entre las manos y se preparen a paladear desde el principio, con el extraordinario estudio realizado por el antólogo Antonio Aguilar, hasta el último verso.


© Daniel Moscugat, 2025.
® Texto protegido por la propiedad intelectual.

Comentarios

Entradas populares de este blog

PRÓLOGO «ÁNFORA DE PLATA XLIV»

Vivimos unos momentos en estos tiempos que nos ha tocado vivir peculiares en lo que a la literatura se refiere: nunca antes se había escrito tanta poesía y, sin embargo, pocas veces ha sido tan difícil encontrarla. En el océano digital en el que nos sumergimos a diario, los versos flotan como mensajes en botellas lanzadas por millones de manos anónimas, pero el agua que los mantiene a flote apenas tiene profundidad. En un tiempo en que la poesía parece haberse extraviado entre los algoritmos y las prisas, el Premio Ánfora de Plata tiene el honor de alzarse como un gesto de resistencia. No solo frente al olvido, sino también frente a la trivialidad. Porque hoy, más que nunca, escribir un poema auténtico es un acto de fe —y leerlo, un acto de valentía. El lirismo parece haber olvidado su antigua vocación de desvelar lo invisible para contentarse con describir lo evidente. La poesía contemporánea, en demasiadas ocasiones, confunde el espejo con la máscara. Se ha vuelto autorreferencial, p...

TODO TIENE SU ECO EN LA ETERNIDAD

La vida me llevó a deambular de aquí para allá en la búsqueda incesante de algún eco que la eternidad hubiera reservado para mí. Aquel ejercicio de rastreo me llevó a vivir situaciones inverosímiles que me enseñaron a guardar distancias y verlo todo con cierta perspectiva angular, con afectación en las vidas de los demás, pero nunca supe cuál cambiaría la mía. Hasta que un extraño timbre agitó cada partícula de mi ser para que regresara a mis orígenes.  Y regresé sin pensarlo un momento. En cierto modo, cabizbajo por dejar las ascuas de mi propósito en el camino y dejar así que la vida fluyese como tal.  Me acomodé en pleno centro histórico, una rúa  que respira gratitud, desprende nostalgia, pero el estado de abandono que sufría le infería un aspecto decrépito, en cierto modo perlado de goticismo. Afortunadamente, entre los comerciantes y vecinos de la zona, con la obligada aportación del consistorio viendo que le comían la tostada, comenzó a recuperar un poco del lustre...

PRÓLOGO «EL CUADERNO DE LA BRISA»

Desde el leve murmullo de la brisa que acaricia las olas hasta el hondo eco de los recuerdos, este poemario se abre como un cuaderno íntimo que fluctúa entre el mar y la ciudad, entre el exilio interior y el retorno deseado. En estas páginas —bajo un cielo que dibuja el perfil de la ciudad de Ceuta vista desde el mar— el autor hace del viento su cómplice, de la espuma su metáfora y del cuaderno abierto su espacio de confesión. «Tendremos que juntarnos para siempre, aquí, / para asustar al músculo que se hincha, / para decirle adiós al ángel que nunca nos abraza». Estos versos, que abren el horizonte temático del libro, anuncian ya el tono de toda la obra: una poesía que se nutre de la memoria, del regreso, del mar como patria y del viento como herencia. En «El cuaderno de la brisa y otros poemas», José Miguel Giner Aguilar convierte el paisaje en un espacio espiritual donde el recuerdo se hace materia y el tiempo respira entre las páginas. La obra se presenta como un itinerario en pequ...