Kiko Veneno, para el abajo firmante, es el puto amo, el jefe. Con todos mis respetos para los fans de Bruce Springsteen, Kiko es el boss , el de verdad, el auténtico. Andaba escuchando una de sus canciones en Radio 3, Reír y llorar , mientras bicheaba por la red las cada vez más infaustas noticias políticas: «La Coca-Cola / siempre es igual / pero yo no». Una de esas frases lapidarias de la casa, verdad verdadera derramada sobre la calle como filosofía de vida. Aunque la verdad nunca podrá ser posesión de un solo mortal, ni siquiera del boss, porque dependiendo de la óptica, del prisma con el que se miran las cosas, puede parecer razonable o no Uno de los grandes placeres de la vida cotidiana es plantarme en cualquier lugar y penetrar en los detalles nimios que antes o después cobran un sentido dentro del puzle de vivir. Cada día que amanece nos regala numerosos matices que, aun a la vista de todos, parecen ocultarse en cada esquina precisamente por su cotidianidad. Cada silencio, cada...
Desde que le doy a esta cosa de escribir, y más aún desde que me hallo en la función de editor literario, los comentarios despectivos hacia las escritoras de novelas románticas son abrumadores. El género rosa, como dicen algunos con ese afán ineludible y humano de etiquetarlo todo, connotación que tiene carácter despectivo. Lo pernicioso de este «pequeño detalle» es que cuando se refieren a esas etiquetas nunca se habla del género masculino, aunque los haya que escriban, y muy bien. Desde los inicios promulgan esa crítica negativa hacia «ellas» desde el inicio, desde la etiqueta. Los comentarios derivan siempre en reflexiones, cada cual más misógino que el anterior, salpicados de testosterona por parte de esos «eruditos» que huelgan siempre en sacar las cosas de contexto para minimizarlas o menospreciarlas. Un comentario generalizado y recurrente es que «si tan importantes son, ¿por qué nunca ganan premios de la crítica o alguno de los premios importantes del país?»; fue el comentario ...