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VIVIR ES APRENDER

La   primera vez que viví una verbena apenas era un niño que ya se desenvolvía más o menos bien con el castellano. Sentí una emoción hipnótica que me succionaba hacia el ojo de aquel rito grotesco, cuyo vórtice giraba al ritmo de 45 rpm. La reproducción que cincelaba la aguja del tocadiscos fluía por los bafles a todo lo que daba el amplificador. Se ingería todo el líquido disponible y al alcance de la mano. Se masticaba y deglutía todo lo que te ofrecían. El perfume nutritivo se dispersaba en un aire denso y cargado, incapaz de ascender al cielo por su carga grasienta, se clavaba en las pituitarias con acentos requemados y notas de aceite inflamado por la fritanga. La verbena era un carnaval de comida y música comercial en la que todo el pupulacho barrial se congregaba en torno a las mesas dispuestas que daban vida y lustre a todo cuanto de bueno pasaba en aquel reducto dejado de la mano de dios y del consistorio. Eran tiempos difíciles y de cambios constantes. La peseta se arrast...
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PAISAJES PERDIDOS: UNA MIRADA A LA EXPOSICIÓN DE ANTONIA MARÍA SAMPER

Cuando uno abre los ojos después del fragor melódico que fluye por el tránsito onírico de los sueños, a veces se perpetúa en imágenes residuales que, sin comprender muy bien por qué, nos evocan momentos de un tiempo nunca vivido, o parajes donde caminamos sin haber transitado por sus singladuras, quizá mares de otro tiempo que espuman el recuerdo de donde nunca estuvimos... aunque nos resultan inequívocamente familiares. Los anhelos y recuerdos que perduran en nuestro mundo subconsciente se proyectan en la memoria colectiva, haciendo que el tránsito de vivir conecte con todos esos otros mundos que también proyectan su memoria. Así, la vida cobra el breve sentido de unas pinceladas de amistad; de lo prosaico y lo poético, en definitiva, entrelazados como un sueño hecho de realidad, como si Friedrich hubiera regresado a la vida con los aparejos de Turner.Cerrar los ojos y contemplar un paisaje donde quien convive dentro de cada individuo anhela estar aunque sea solo unos instantes es, má...

MAMÁ, QUIERO SER POETA III

Viene de parte II REFLEXIÓNES SOBRE POESÍA CONTEMPORÁNEA Ni que decir tiene, a colación de lo que es poesía y de qué ha de ocuparse, que no podríamos seguir hablando de ella si no la entendemos como lo que es: lírica. El axioma es meridiano: si no hay RITMO, no hay poesía, ese es el postulado que podría sintetizar todas las diatribas que pudieran esgrimirse al respecto. No, no estoy diciendo que sea música. La música depende de tres aspectos fundamentales: el ritmo, la melodía y la armonía. Otro concepto erróneo que se ha dado a propagar por doquier y que, sin embargo, ese concepto se derrumba nada más conocerlo. A veces aparece que una concatenación de palabras escogidas al azar, cuya rimbombancia sonora truena sobre los tímpanos de todo el que la oye declamar, o explosiona en la retina de quien lee, resuena cual címbalo aporreado sin ton ni son como pompas de jabón resopladas por los labios de un crío; dan impresión falsa de «musicalidad» por su rimbombancia florida, aunque en la may...

PRÓLOGO «EL CUADERNO DE LA BRISA»

Desde el leve murmullo de la brisa que acaricia las olas hasta el hondo eco de los recuerdos, este poemario se abre como un cuaderno íntimo que fluctúa entre el mar y la ciudad, entre el exilio interior y el retorno deseado. En estas páginas —bajo un cielo que dibuja el perfil de la ciudad de Ceuta vista desde el mar— el autor hace del viento su cómplice, de la espuma su metáfora y del cuaderno abierto su espacio de confesión. «Tendremos que juntarnos para siempre, aquí, / para asustar al músculo que se hincha, / para decirle adiós al ángel que nunca nos abraza». Estos versos, que abren el horizonte temático del libro, anuncian ya el tono de toda la obra: una poesía que se nutre de la memoria, del regreso, del mar como patria y del viento como herencia. En «El cuaderno de la brisa y otros poemas», José Miguel Giner Aguilar convierte el paisaje en un espacio espiritual donde el recuerdo se hace materia y el tiempo respira entre las páginas. La obra se presenta como un itinerario en pequ...

MAMÁ, QUIERO SER POETA II

Viene de parte I BREVÍSIMO APUNTE SOBRE CONTEMPORANEIDAD Resulta ciertamente difícil hablar de lo contemporáneo y establecer unos límites de lo que es y lo que no es. El DRAE define contemporáneo como «existente en el mismo tiempo que otra persona o cosa» y «perteneciente o relativo al tiempo o época en que se vive». Lo cierto es que podríamos incurrir en un error si tomamos al pie de la letra esta definición y catalogar lo que es contemporáneo de lo que no lo es (en el sentido estrictamente etimológico de la palabra me refiero, claro está; y aplicado a cualquiera de las artes, especialmente a la poesía, que es lo que nos toca). Aunque si hemos de ceñirnos rígidamente a la definición de la palabreja, un altísimo porcentaje de la poesía que haya oído y leído por ahí resulta ser de otro tiempo que no es este, a pesar de que la mano que la ha escrito aún habita por estos lares temporales del siglo XXI. Me hubiera gustado traer aquí algún que otro ensayo o tal vez alguna tesis doctoral qu...